Geraldine de la Vega

MI vida precoz

A veces las historias desenfrenadas (en el buen sentido de la palabra), son mejor ser contadas por uno misma, porque siempre los hombres pero, sobre todo las mujeres les encanta andar diciendo sus versiones de las cosas que según haces o dejas de hacer, así que internet me dio la herramienta correcta y necesaria para poder contar las verdades como deben ser contadas, sin tapujos.

Sí ustedes están buscando originalidad, frescura, textos alivianados con un toque de picardía pero, sobre todo, mucha diversión, están en el lugar correcto.

No escribiré muy seguido, pues no me pagan por hacerlo y tampoco lo veo como una obligación, para mí es mi escaparate perfecto para salir de la rutina y de las falsas verdades que se dicen en perfiles como Facebook, donde una pechuga de pollo se convierte en pechuga de pato solo con unos cuantos filtros de Instagram.

Así que, aquí estará el que quiera estar y el que le guste estar, la estadía es voluntaria.